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Pedro Montúfar

Retrato de Pedro de Montúfar en la niñez,
tomado de la obra mayor en la que también
constan su padre, Juan Pío de Montúfar y
Frasso, y su hermano mayor, Juan Pío de
Montúfar y Larrea-Zurbano.
Pedro de Montúfar y Larrea-Zurbano (Quito, 29 de julio de 1759 - ibídem, 30 de abril de 1846), fue un aristócrata y militar español nacido en América, prócer de la Independencia de Quito, en la actual República del Ecuador.

Fue parte de una de las familias aristócráticas más poderosas de la entonces provincia española de Quito, con influencia tanto económica, como social y política. Junto con sus hermanos Juan Pío y Joaquín, y sus sobrinos Carlos y Rosa, se convirtieron en el clan quitense que más se destacó y aportó durante el proceso independentista ecuatoriano.

Biografía

Pedro nació el 29 de julio de 1759 en la ciudad de Quito, siendo el segundo de cuatro hijos que tuvo el matrimonio conformado por Juan Pío de Montúfar y Frasso, funcionario español llegado a América como presidente de la Real Audiencia de Quito en 1753, y su esposa quitense Rosa de Larrea-Zurbano y Santa Coloma, ambos titulados como los primeros marqueses de Selva Alegre.

En 1778 se casó con María Nicolasa Guerrero y Matheu, hija del Conde de Selva Florida y nieta por línea materna de los Marqueses de Maenza; del matrimonio no hubo descendencia, aunque Pedro dejó hijos ilegítimos en Pujilí, Sigchos y Angamarca, lugares en los que tenía extensas propiedades. Una de estos vástagos fue María Eva de Montúfar, mujer cultivada en las ciencias y madre del geógrafo Manuel de Villavicencio y Montúfar.

En su adultez alcanzó el grado de capitán de granaderos de las milicias de la Real Audiencia. En 1791 fue miembro fundador de la Escuela de la Concordia, que presidía Eugenio Espejo. En 1793 fue elegido Alcalde de segundo voto del Cabildo de Quito, y a inicios de 1809, poco antes de que estallara la Revolución quiteña, fue nombrado Alcalde de primer voto y presidente del Cabildo.

Pedro de Montúfar falleció en la ciudad de Quito, el 30 de abril de 1846, a la edad de 86 años. Llegó a ser uno de los pocos próceres que vieron el sueño de la libertad convertido en realidad tras la proclamación de la República del Ecuador en 1830.

Prócer de la Independencia

La noche de Navidad de 1808 participó en una reunión celebrada en la Hacienda Chillo-Compañía, propiedad de su hermano Juan Pío, en la que se fraguó el primer plan para sublevarse contra la Corona española. Esta reunión conocida como el Complot de Navidad, fue puesta en evidencia por la indiscreción del coronel Juan de Salinas, que emocionado le contó a un cura para buscar apoyo de la Iglesia, y éste se lo comentó a las autoridades españolas. Para suerte de los acusados, los papeles de su causa desaparecieron misteriosamente y no pudieron ser juzgados.

Obrando con mayor cautela, y con nuevas personas adhiriéndose a su causa, los complotados de Navidad asestarían un nuevo golpe la madrugada del 10 de agosto de 1809, destituyendo del mando de la Real Audiencia al conde Ruiz de Castilla, e instalando la Primera Junta de Gobierno Autónoma de Quito. Pedro fue designado corregidor de la ciudad de Riobamba por su hermanao Juan Pío, quien ahora era el Presidente.

Una vez que la Junta cayó y el mando fue recuperado por las autoridades españolas, Pedro fue apresado y llevado al Cuartel Real junto con los otros traidores, de donde pudo escapar gracias a la astucia de su sobrina Rosa de Montúfar, que lo disfrazó de mujer y lo escondió en el mausoleo familiar de El Tejar, librándose así de la masacre que tendría lugar en los calabozos el 2 de agosto de 1810.

En septiembre de 1810 su sobrino Carlos de Montúfar llegó como Comisionado de Regencia, e instaló una Segunda Junta de Gobierno que en 1811 declaró la independencia formal del territorio quitense, nombrado como su presidente al obispo José de Cuero y Caicedo y redactando una Constitución.

El Estado de Quito puso a Pedro al frente del destacamento del ejército en la ciudad de Ibarra, para que se hiciese cargo de la frontera con el Virreinato de Santa Fe. El 16 de julio de 1811 ofició el Cabildo de la ciudad de Barbacoas, donde reclamó esa ciudad y el puerto de Tumaco para Quito. El 11 de septiembre, en cambio, tomó la ciudad de Pasto.

Pedro de Montúfar y Francisco Calderón (padre de quien más tarde sería el héroe de Pichincha, Abdón Calderón), fueron los últimos generales del ejército quiteño en ser derrotados en la Batalla de Ibarra, librada el 1 de diciembre de 1812 en las cercanías de la laguna de Yaguarcocha, y que representó el fin del Estado de Quito.

A comienzos de 1822 protagonizó una escena antirealista en los salones de la Hacienda La Ciénega, perteneciente a su cuñado el Marqués de Maenza, donde abofeteó al oidor Andrés José de Iriarte mientras lo acusaba de fanático españolismo. El mismo año, pero después del triunfo bolivariano en la Batalla de Pichincha, fue nombrado Teniente de Gobernador de Barbacoas, cargo al que renunció en 1823 debido a la lejanía y para convertirse en Mayordomo del parque La Alameda, en Quito.


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